Busco trabajo: ¿curriculum o Porfolio?

No hay lugar a dudas que los empleos de hoy no son los de hace 25 años, ni en la forma de trabajar ni en la manera de acceder a ellos.

El mercado laboral ha evolucionado de la mano de la sociedad y, sobre todo, de la tecnología.

Es comprensible, entonces, que en la era digital muchos de los trabajos ofertados tengan relación con este ámbito, así como que los sectores más tradicionales se hayan abierto a Internet y la tecnología de alguna forma. O bien a través de la creación de una web, redes sociales, correo electrónico, etc.

Internet es un lugar sin barreras y esta característica del entorno 2.0 puede ser un aliado si sabemos cómo interaccionar con él, o todo un enemigo si le damos la espalda y permitimos que aquellas empresas y personas que hayan dado el paso al mundo web y social nos adelanten y quiten visibilidad de alguna manera.

En este sentido, los trabajadores y las trabajadoras en búsqueda activa de empleo y concienciados con el momento y el entorno que les rodea, no pueden evitar plantearse una gran duda a la hora de presentar sus candidaturas “¿currículum vitae o porfolio?”

 

El currículum

Este formato es el más tradicional. Como sabes, se trata de un documento en el que la persona se presenta con su nombre, datos de contacto, fotografía y experiencia. Una apuesta que sigue siendo totalmente válida, pero a la que hemos visto también cambiar en estructura y forma a lo largo del tiempo.

Con el objetivo de diferenciarse del resto, este escrito ha variado del blanco y negro más sobrio o innovadores fórmulas con colores, fotos más desenfadadas y una apuesta clara por el ingrediente del diseño, siempre, claro, teniendo muy en cuenta a qué puesto de trabajo estábamos optando.

Y es que no será lo mismo una persona que busca trabajo de albañil o electricista, de aquella otra que mira hacia cargos con más sentido creativo o estilo como un publicista.

 

El porfolio

El porfolio, muy acuñado en su forma original a profesionales del diseño, ha cobrado mayor interés para los trabajadores del siglo XXI en un ámbito laboral en el que las personas están obligadas a destacar, las primeras impresiones dicen mucho, y en el que la demostración de la experiencia es un punto muy a favor para los reclutadores.

Pero esta fórmula es mucho más que una solicitud de empleo. La Red, como decíamos antes, es un lugar sin barreras que, además de tener que estar de manera obligada para demostrar que estamos totalmente adaptados para las necesidades presentes y futuras, ha democratizado el acceso a herramientas de diseño y creación de webs personales permitiendo a los usuarios empezar a construir y materializar un concepto tan intangible como la marca personal.

Seguro que en tus redes sociales como Facebook, Instagram o Twitter, muchos saben acerca de ti, sobre todo tus amigos, pero este canal online tan social, también es una gran herramienta para nuestra faceta profesional.

En este sentido, seguro que has escuchado hablar de LinkedIn. La red profesional líder, un paso previo al porfolio como tal, nos permite seguir una serie de fáciles pasos para dar a conocer en Internet nuestra experiencia, trabajos y recomendaciones. Sin embargo, LinkedIn es un formato muy parecido en el que destacar a través del diseño es tarea complicada dado a que la estructura nos llega impuesta por la propia red social.

Con todo ello, tanto si te gustaría encontrar empleo y crees que los reclutadores valorarán este formato online, como si ya tienes un puesto y quieres trabajar tu marca personal, el porfolio es una muy buena opción a través de la que poner en marcha tu creatividad para mostrar al mundo todo lo que vales.